Dos causas penales por violación, una por manejar borracho, otra por un “levantón”, y una más por un atentado donde murió su contador…

Isabel ArvidePorIsabel Arvide 4 años de sido publicado.Sin comentarios
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Miguel Ramón Martín AzuetaQuintana Roo, 12 de octubre.- En los pasillos políticos se ha hablado siempre de que el hoy poderoso funcionario del gobierno del CAMBIO, Miguel Ramón Martín Azueta, violó a su secretaria, presuntamente pariente de Gabriel Mendicuti.

El 22 de octubre de 2011 el diario Por Esto lo publicó así: “Cuando Miguel Ramón Martín Azueta fungió como alcalde de Solidaridad, en el periodo 1999/ 2002, enfrentó la misma denuncia que dos de sus hijos, ya que violó a su secretaria en el palacio municipal. Sin embargo, a cambio de una millonaria suma de dinero a la agraviada y un acuerdo político con el entonces gobernador, el repudiado Joaquín Hendricks Díaz (1999/2005) evitó ir a la cárcel, debido a que la averiguación previa que el agente del Ministerio Público del Fuero Común había abierta en contra del ex munícipe por el delito de violación fue sustituida por la de un robo”.

Esa habría sigo la averiguación previa 529/2000. La víctima estaba casada. Lydia Cacho, que no ha escrito una palabra respecto al nombramiento de Miguel Ramón Martín como el funcionario con mayor poder de la administración de Carlos Joaquín, escribió un artículo titulado “Miguel Ramón ¿a juicio político?” Ahí hablaba de la violación y del castigo que varios organismos civiles pedían para el entonces presidente municipal de Solidaridad, así como de las amenazas en su contra, de lo anterior dio fe el periodista Carlos Cantón Zetina.

SIGUEN LAS AVERIGUACIONES PREVIAS

Otra averiguación previa, iniciada al año siguiente, la 713/10/2011 permaneció archivada, al menos hasta el encumbramiento del funcionario cercano al gobernador Joaquín. El protagonista, presunto inculpado, uno de sus hijos.

Ahí se habla de la violación tumultuaria que sufrió una joven estudiante de una escuela privada de Chetumal por parte del hijo del susodicho, Emilio Martín Álvarez, entonces de 16 años.

Su compañero de fechoría, presuntamente fue el hijo de un empresario local, Andrés Martínez Angulo.

La familia ya había tenido problemas legales. Que se desestimaron por la cercanía con Félix González. Uno de ellos el delito de secuestro, imputado a otro de sus hijos, Jorge Martín Álvarez, hoy delegado de SINTRA en Isla Mujeres.

Su amigo y socio, hoy están peleados, su protector fue el gobernador Félix González Canto.

De ahí la generosidad con sus hijos, y después siendo gobernador Roberto Borge, se cuidó no investigar a fondo el atentado que sufrió, presuntamente por “Zetas” Miguel Ramón en la carretera entre Playa y Cancún, cuando le dispararon desde un taxi.

El joven acusado de violador se fue a alcanzar a su hermano “secuestrador” a Miami. Nunca prosperó la acusación que levantaron los familiares de la niña violada. Vil influyentismo.

EL LEVANTÓN

El 26 de septiembre de 2010, domingo, fue detenido en flagrancia, por la policía federal, en la carretera Cancún Puerto Morelos, Jorge Martín Álvarez junto con Ernesto Alfonso Cabrera Cano.

Llevaban secuestrado a un mecánico de nombre Eutilio Córdoba Leyva.

JMEn ese tiempo don Jorge era subdirector del periódico El Quintanarroense, propiedad de Félix González y de su padre, y también regidor electo de Solidaridad. También era socio en la distribuidora de refrescos Peñafiel, no terminó sus estudios en la universidad Iberoamericana porque se convirtió en “asesor” de los entonces diputados federales Carlos Joaquín y Roberto Borge, pagado por el gobierno del Estado.

Filiberto Martínez, que fue candidato priista al gobierno de Solidaridad en ese año, 2010, lo incluyó en su “planilla” en gratitud a Miguel Ramón, quien, junto con Carlos Joaquín, lo impuso al gobernador Félix González.

El regidor electo, y presunto secuestrador, tenía en ese entonces 21 años cumplidos dos días antes.

Los dos amigos se fueron de parranda el sábado 25 a las discotecas de Cancún, y siguieron tomando la mañana del domingo. Al subirse a una banqueta el joven Martín ponchó la llanta de su vehículo. Y por eso acudieron con el mecánico.

Cuando la llanta estuvo reparada el mecánico pidió 600 pesos por su trabajo, en respuesta Jorge Martín afirmó, según constaba ante el Ministerio Público, que “me resulta más barato matarte y desaparecerte”. Entre los dos los subieron al automóvil.

Los dos jóvenes se pusieron de acuerdo en que debían “encintarlo” y desaparecerlo “como a los otros”, dijeron que eran “Zetas” … lo insultaron y golpearon. Con él dentro del automóvil se dirigieron hacía Playa del Carmen… estaban muy borrachos y drogados…

Ya en la carretera, al pasar cerca de una patrulla de la policía federal, el mecánico comenzó a gritar y pedir ayuda para salvar su vida. Los policías los detuvieron. Al identificarse, tal vez atemorizados por la influencia de Miguel Ramón, o por instrucciones de su superior, los policías federales los entregaron al Ministerio Público en Cancún.

Por eso se tuvo que abrir la averiguación previa (ya desaparecida) 6381/9/2010. Ahí estuvieron “detenidos” dos horas.

El entonces procurador Francisco Alor Quezada los dejo en libertad aduciendo que era “una broma”.

Lo cierto es que, afortunadamente, no sabremos si en realidad iban a matar y “desaparecer” al mecánico. Tampoco se inició ninguna averiguación sobre sus dichos de pertenecer al grupo criminal “Zetas” quienes, coincidentemente, serían quienes pretendieron matar a su padre meses después.

La privación ilegal de la libertad, por broma o en serio, es un delito grave que se tipifica con muchos años de cárcel. La burla de la familia Martín Azueta Álvarez a la justicia quedó en total impunidad. No obstante, las quejas de un diputado panista, William Souza Calderón, que en el Congreso de Quintana Roo, el 27 de septiembre del 2010 exigió al procurador Francisco Alor Quezada que explicase por qué los dejó en libertad.

Después de este pequeño “contratiempo” legal, el joven Jorge Martín Álvarez tuvo un receso en su carrera política y renunció a ser regidor para, confortablemente, irse a vivir a Miami.

Sobre su padre, Miguel Ramón, el joven presunto secuestrador puesto en libertad ha dicho “Mi papá es mi maestría de la vida política, mi ejemplo a seguir”.

OTRO ARRESTO

En junio de 2002 Miguel Ramón Martín fue arrestado por conducir ebrio en la zona hotelera de Cancún. Su trabajo, como funcionario público, era ser el representante del gobernador. No tenía licencia para conducir ni tarjeta de circulación, era sí, el expresidente municipal de Solidaridad.

Hubo un choque, una carambola, y después un altercado entre los protagonistas, Miguel Ramón muy pasado de copas. Por los gritos, fue llevado ante el ministerio público del fuero común pero inmediatamente fue rescatado por Agapito Magaña y Víctor Viveros, hoy presuntamente “enemigos” políticos.

Tal vez por esta, doble, razón de influyentismo, según reportó la prensa al día siguiente, al lugar llegó Juan Ignacio García Zavildea, entonces presidente municipal.

Pecado menor en su historia.

SE PELEÓ CON FÉLIX, PERO LO AYUDÓ A SALIR “LIMPIO” DEL ATENTADO

Miguel Ramón Martín Azueta es pariente de Narcedalía Martín, esposa de Félix González Canto.

Tal vez por eso congeniaron en los negocios. Fueron socios en una embotelladora, en el diario el Quintanarroense, y en muchos otros negocios.

Asimismo, le entregó una planta pasteurizadora de leche, que tuvo un costo de 10 millones de pesos, en Bacalar. Que, obviamente, resultó “quebrada” tiempo después.

Cuando no pudo hacerlo diputado federal, porque fueron Carlos Joaquín a quien, por cierto, Miguel Ramón le consiguió su primer empleo en la administración pública, y Roberto Borge, el gobernador Félix González lo puso a “manejar” el dinero del PRI estatal.

Después se pelearon, repartieron mal las ganancias, y cerraron sus negocios.

Sin embargo, cuando el atentado en su contra, le pidió su “generosidad” al gobernador Roberto Borge. Por lo que, al menos en la parte legal, salió “limpio” y como víctima. Sin que se investigasen los motivos y las relaciones existentes o no con criminales.

El 4 de octubre de 2011, días después de que su hijo fingiese ser “Zeta”, haciendo un “levantón”, el automóvil en que viajaba junto con su chofer y su “contador” Rolando Gómez Carrillo que resultó muerto por viajar en el lugar del copiloto, donde acostumbraba hacerlo Miguel Ramón.

El cuento que contó la procuraduría de justicia del Estado es un mal chiste, ya que asumió, en el expediente legal, que el atentado fue por un “incidente de tránsito”, porque el vehículo donde viajaba Miguel Ramón rebasó a un taxi donde viajaban quienes le dispararon, enojados por esto.

O sea… Ahora los sicarios, los jefes del crimen organizado, casualmente identificados como “Zetas”, viajan en taxi… y si los rebasan disparan a matar…

Con una prontitud nunca vista, el asesino y sus cómplices, en total siete personas (en los taxis caben muchos) fueron detenidos tres días después del atentado. Dijeron, obvio, ser “Zetas” y no conocer al señor Martín Azueta… El expediente fue el número 307/2011. El procurador Gaspar Armando García Torres declaró formalmente, el 8 de octubre, que Martín Azueta “no era el ““objetivo”. Que un jefe “Zeta” alías “El Chale” se “enojó” y ordenó que dispararan contra los desconocidos…

Ramón Martín viajaba en un vehículo Mercedes Benz.

Días después se fue a vivir a Miami, con sus hijos…

EL SILENCIO DE LOS MEDIOS

En su momento, al menos Noticaribe, Lydia Cacho y Carlos Cantón Zetina, escribieron ampliamente sobre los hechos aquí relatados. Tanto de las dos violaciones como del “levantón” que, además, fue tema para los panistas en el Congreso. Muchos otros periodistas hablaron del “atentado” en contra de Miguel Ramón expresando incredulidad. Hoy, en el gobierno del CAMBIO, cuando no hay presiones oficiales, eso dicen, hacía los medios, lo que existe es un muy cómodo silencio. Cómodo, obviamente, para el poder que ejerce Miguel Ramón Martín Azueta. Gobierno del CAMBIO…

Se vale preguntar, lo hacemos en este espacio, si era indispensable para el gobernador Carlos Joaquín “cogobernar” con un hombre que arrastra este inmenso desprestigio. Y, además, nombrar a su hijo funcionario público. ¿Dónde quedaron tantos discursos de campaña contra el mal uso del poder en el gobierno de Quintana Roo? Por qué tantos quintanarroenses “asqueados” del gobierno de Roberto Borge aceptan con humildad que el hombre con mayor poder, eso es el puesto que le inventaron: poder, del gobierno del CAMBIO, sea alguien que se enriqueció con los mismos negocios del poder que tanto han fustigado, y que además tenga una historia tan oscura y peligrosa…

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  Análisis

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