Apabullante transparencia de Peña Nieto… En su contra

¿Por qué no tiene un consejero?
Isabel ArvidePorIsabel Arvide 12 meses de sido publicado.Sin comentarios
Anuncios


México, 23 de octubre.- Enrique Peña Nieto entra al escenario con asombrosa seguridad, seductor, sonriente, en plenitud.  Y luego comienza a hablar, con apabullante transparencia y uno tiene que preguntarse de dónde surge esa vocación autodestructiva.

¿No habrá un consejero presidencial que le diga que es terriblemente negativo decir las cosas que dice y como las dice?

Sin necesidad.  Sin estar frente a reporteros incisivos o de cara a un grupo social que forme parte de esa grupo inmenso de mexicanos que lo desaprueba.

El Presidente de la República era el último invitado a la gran pasarela presidencial que Manuel Arroyo hizo, el lunes pasado, en el Museo de Antropología.  Los invitados ya llevábamos, por lo menos, siete horas escuchando las bondades de su gobierno, en voz de sus “cuatro” precandidatos a sucederlo.

O sea, incluso había cansancio de los asistentes operando a su favor. Ninguna presión.

Y así, como pateando un bote por la calle, comenzó a hablar.  Y a mí, por lo menos a mí, me daban ganas de suplicarle que se callara, que no dijera lo que estaba diciendo.  Porque, a ver, a quién se le puede ocurrir expresarse sobre la corrupción como lo hizo, comparando con un choque frente a un semáforo, asumiendo que la gente es responsable de asumir, percibir, estar cierta de que uno de los peores problemas que tenemos es la corrupción.

Como si no fuese suficiente esta tan desafortunada comparación, Peña Nieto trajo a los medios de comunicación, que ya se habían olvidado del tema, al “socavón” de la carretera de Cuernavaca.  Diciendo que socavones hay en todo el mundo.

¿Por qué la referencia?  Parecería empeñado en buscar los negativos.

Después, con todo lo que ha despertado, en el mundo entero, Donald Trump hablando de las “fake news”, el primer mandatario se refirió a esto.  Así, con el calificativo en inglés que utiliza el mandatario más aborrecido por los medios de comunicación.

Según Peña Nieto en las redes sociales hay muchas “fake news”… que incluyen a las críticas contra su gobierno… supongo. Asevero, sin titubear, que esto, las críticas y las “fake news” que “abundan” contribuyen al descredito de instituciones, lo que “no ayuda en nada”.

O sea…

Luego bromeó sobre si Emilio Gamboa tuvo o no línea para “destapar” a los cuatro precandidatos… y de ahí fue a comparar al PRI con la Iglesia Católica, aseverando que es creyente.  Por eso sabe que las misas de cinco minutos no funcionan, que el PRI como ésta tienen su liturgia, sus tiempos y a los priistas le gusta esto… Quiero entender que la incertidumbre y el “dedazo”…

Y por último, porque ya el asombro no daba para más, el primer mandatario disminuyó a mera casualidad, a una mosca que pasó volando para ser más exacta, el “warning” del gobierno norteamericano para que sus ciudadanos no viajen a nuestro país, porque, dijo con todas sus letras: “esto no tiene influencia”.

Para hacer énfasis en lo frívolo de esta advertencia afirmó que en éste juego, supongo que el turismo o tal vez el de los vecinos norteamericanos, o el de preguntarle, “se vale de todo”.

Lo que sí permeó fue su preocupación de que el próximo mandatario decidiese cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, lo que asumió: “Tendría un altísimo costo”.  Aunque no dijo, no específicamente para quiénes.

En una apretada síntesis, los que lo escuchamos, algunos con el corazón preocupado, entendimos que no existe corrupción, que las redes sociales están llenas de “fake news” y que el PRI es como la Iglesia Católica, lo que supongo, no estoy cierta, deja a Peña Nieto en el papel del Papa Francisco…

Luego se cayó una mampara… pero sobre algunos de los cientos de elementos del Estado Mayor Presidencial que lo “cuidan”… y todos salimos muy compungidos…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR

Anuncios


Category:
  Análisis

Escribe un comentario