¿Vamos a perder la tranquilidad de Chetumal?

Isabel ArvidePorIsabel Arvide 2 meses de sido publicado.Sin comentarios
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Quintana Roo, 17 de septiembre.- El nudo ciego, verdadera razón de toda la violencia que padecemos en el Estado, es el mensaje de impunidad que envía a los criminales, a todos aquellos que pretendan actuar fuera de la Ley, la omisión y/o incapacidad de las autoridades.  Que se traduce en impunidad.

Si no detienen a los sicarios, criminales, asesinos responsables de todas las ejecuciones que hemos vivido, qué podemos esperar cuando hablamos de otro tipo de delito.

El problema grave es que esta impunidad parece ir creciendo cada día, de manera paralela a la parálisis de la Fiscalía.  Y de todas las policías.

En días pasados, en Chetumal lo que lo hace gravísimo, balacearon la casa de Pedro Flota.
Surgen las interrogantes sin respuesta.  Porque si bien Flota ha sido funcionario público y legislador por muchos años, también es verdad que ha estado alejado de cualquier aparición, incluso social.  Está recluido en sus actividades privadas, con su familia.

No estamos hablando de una figura controversial en cuanto a dinero, a ser socio de negocios ilícitos.  Flota Alcocer fue secretario de gobierno, secretario de seguridad pública, diputado, responsable del tema del Agua… ha sido funcionario público, punto.  Y también es un chetumaleño con infinito arraigo, a quien no sacan de su entorno.

Si a una persona que no está metida en ningún escándalo o ilícito pueden atacar de esta manera, con total impunidad, qué podemos esperar todos los demás, los que viven en Chetumal, los que viven en otras partes del Estado.

En la Ciudad de México, vaya que es grande, con llamar al 911 está garantizado que en tres minutos llega la policía.  En cualquier parte de la Ciudad. ¿Por qué en Chetumal, donde todas las distancias son cercanas, donde podrían estar presentes en un minuto, no sucede esto?  ¿Por qué no contamos con policías preventivas eficientes?

En Chetumal la gente ha vivido con total seguridad, incluso con las puertas de sus casas abiertas, por muchos años.  ¿Qué está pasando para que puedan suceder eventos como el ataque a la casa de Pedro Flota, estando su mujer y su hija ahí?  Se metieron hasta la cocina… es obvio que querían enviar un mensaje.

Sí, un mensaje.  Muy eficiente.  Pero que no tiene como destinataria a la familia Flota Alcocer sino a todos los chetumaleños.

Algo muy grave tiene que suceder si perdemos la seguridad en la capital del Estado, tan inherente a su modo de vida.  Lo que sigue está en manos de las autoridades.  Si no se rompe el círculo vicioso de impunidad, si no comienzan por realmente hacer su trabajo de protección, si no cumplen con su obligación de investigar y detener a los criminales, entraremos a una espiral de destrucción imposible de revertir.

Estamos a tiempo.  Y si las autoridades que tenemos no pueden, que vengan otras…

Isabel Arvide

@isabelarvide

CambioQRR.com 

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Category:
  Análisis

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